¿En qué se diferencia Adaba con otras técnicas que también trabajan sobre el Campo Energético?

La mayoría de las técnicas de sanación energética que trabajan el Campo Energético, lo hacen desde una perspectiva funcional. Eso quiere decir que son capaces de señalar lo que está ocurriendo, pero no logran identificar los elementos (estructurales) que están a la base. Esto es similar a alguien que revisa una máquina y describe sus problemas, qué funciona y qué no, pero no sabe decir cuáles piezas son las que están fallando. Estas terapias pueden decir “existe un bloqueo en el chakra del corazón” o “el chakra base está cerrado”, o “el aura tiene una zona oscura”, etc., pero no saben decir QUÉ es lo que bloquea, QUÉ es lo que mantiene el chakra cerrado o QUÉ produce la oscuridad en la zona. Todo esto hace que las perspectivas funcionales sean terapias de “mantención”, que no transforman radicalmente a la persona en cuanto a sus pautas o patrones profundos de pensamiento, conducta o emoción. Aunque útiles, se tienden a quedar en un nivel más bien “de superficie”, sin entrar a trabajar sobre las estructuras.

Esto último es lo que aporta Adaba: la perspectiva estructural. El sanador de Adaba puede determinar cuáles son las estructuras energéticas que están detrás de cualquier problema: de qué tamaño son, qué forma tienen, de qué materia emocional están hechas y qué efecto emocional o psicológico producen. Si –dentro de lo mismo- es algún tipo de parásito energético, o alguna entidad con la cual se mantiene un lazo, o si es una herida, etc. Esto es la perspectiva estructural que permite, una vez identificada la estructura, trabajarla tal como si fuera una operación quirúrgica: extirpando, cohesionando, alterando, disolviendo, etc.

Véanse

¿En Adaba se hacen regresiones a vidas pasadas?

No directamente, ya que para eso existen terapeutas especialistas en Terapia Regresiva. Lo que sí ocurre es que al trabajar el campo energético se están trabajando inevitablemente los temas de otras vidas, porque ahí están las huellas de todo lo que hemos vivido. De hecho, más del 90% del daño que existe en el campo energético viene de otras vidas: estructuras, heridas, lazos con entidades, daño por magia, etc. Es usual que algunos pacientes experimenten regresiones instantáneas mientras están siendo tratados, de tipo visual (imágenes) o kinestésicas (sensaciones). La perspectiva de muchas vidas también permite tener la mirada comprensiva completa frente al problema del paciente, que con esto descubre que lo que hoy le ocurre es la causa de algo que viene arrastrando de antes.

¿En qué se diferencia Adaba del Reiki?

Existen múltiples diferencias.En el Reiki la labor del sanador se limita a la de ser un canal para la energía Reiki que es un tipo específico de energía, que para transmitirla existen iniciaciones especiales. En Adaba el sanador ocupa un rol activo, porque no sólo administra energía al paciente sino que también debe saber hacer un diagnóstico preciso en términos energéticos y emocionales, y operar las estructuras que estén a la base. Su labor es muy parecida a la de un cirujano, retirando elementos que son la causa del daño, modificando otros, y aplicando no uno solo, sino diversos tipos de energía cuando es necesario.

Para más información véase

Reiki y Adaba

¿Qué opina Adaba de la terapia floral?

Que es un complemento maravilloso. Ambas técnicas se potencian mutuamente.

Véase

Adaba y las Esencias Florales.

¿Adaba reemplaza la psicoterapia?

Con Adaba muchos pacientes logran superar problemas que a través años de psicoterapia nunca pudieron superar. No obstante, la psicoterapia debe ser considerada como un tremendo complemento por su utilidad en ir produciendo comprensión y toma de conciencia sin la cual el tratamiento sobre el Campo Energético tiende a volverse lento e infructuoso.

Si hablamos de la efectividad de la psicoterapia como herramienta para lograr el cambio psicológico, vemos que posee tremendas falencias en la medida en que los problemas son más de índole emocional. Hablar ayuda a entender los problemas y eso ya es un gran avance, pero todos los que hemos asistido a psicoterapia alguna vez sabemos que a veces el sólo hecho de entender un problema -aún si se lo comprende bien- no ayuda a evitar que siga ocurriendo. Podemos entender la inutilidad de una conducta o lo nocivo de un patrón emocional pero eso no basta para hacer que dejemos de sufrirlo.

Con Adaba logramos ir más a fondo, a las estructuras que están a la base de esos patrones, que son formas dentro del Campo Energético (recordemos que la perspectiva de Adaba nos dice que todo lo que “está” en la mente, existe “energéticamente” y se lo puede encontrar en el Campo). Si el sanador encuentra esas estructuras las puede modificar y si las modifica la persona invariablemente cambia. Y esto ocurre sin que sea necesario hablar y poner todo en palabras, como ocurre en la psicoterapia, que es una terapia hablada”.

Lo anterior puede dar la falsa impresión de que el sujeto es un ente pasivo que es “operado” sin que tenga que hacer nada. Esto no es así, ya que la toma de conciencia está íntimamente ligada a la sanación. Si no hay alguna toma de conciencia por parte del paciente, el sanador es poco lo que puede hacer, porque las estructuras energéticas se muestran (y son “operables”) sólo en la medida en que ha habido un “movimiento de conciencia”, entendiendo que cualquier comprensión desde la conciencia “reordena el campo”, moviendo sus estructuras.

Las sucesivas tomas de conciencia por parte del paciente, van haciendo que el Campo vaya cambiando y las estructuras, al igual que la fruta madura, estén listas para ser “sacadas” por el sanador. Es por esta razón que la psicoterapia es tan complementaria, y aun en ausencia de ésta, el sanador se preocupa siempre de conversar e ir generando comprensiones en la persona, valiéndose de sus habilidades de escucha y conversación.

Mientras mayor es la raíz emocional de un problema, mejor resultará tratarlo con Adaba. Si -por el contrario- se trata de un problema de “sentido” o de índole racional o meramente conductual, la psicoterapia es lo más indicado, porque son problemas que se solucionan con coaching, y/o al comprender y desarrollar nuevas herramientas y modelos mentales.

La psicoterapia -en general- se mantiene en un nivel lingüístico: a través del lenguaje se accede al mundo interno, mientras Adaba a menudo se salta ese nivel y trabaja de modo directo.

¿Adaba reemplaza el tratamiento farmacológico?

No lo reemplaza, aún cuando muchos pacientes descubren que con Adaba logran prescindir de los medicamentos. Esto es especialmente común en los casos de pacientes con depresión, estrés o angustia. No obstante esto resulta una decisión del propio paciente que ve y evalúa los resultados responsablemente; en todos los casos el sanador recomienda al paciente precaución antes de tomar cualquier decisión de ese tipo.

¿Es efectiva Adaba para tratar la depresión?

Adaba es probablemente una de las técnicas más efectivas para tratar la depresión en todas sus modalidades. La perspectiva estructural del campo energético -de hecho- permite modificar las bases estructurales que producen la depresión en cada paciente. Normalmente se trata de heridas o fisuras de carácter energético, y estructuras que corresponden a pautas de pensamiento y emoción cristalizados que implican angustia y sentimientos de desesperanza y dolor. En pocas sesiones es posible tener cambios sustanciales, al modificar esa configuración basal. Hay que considerar que los síntomas depresivos suelen tratarse sólo con fármacos, los cuales recién a las 3 semanas de empezar a tomarlos empiezan a tener algún efecto. Adaba –por el contrario- comienza a generar alivio desde la primera sesión, y una mejoría mayor en poco tiempo.

¿Cuántas sesiones necesito para tratarme con Adaba?

Dependerá del problema particular de la persona y de cuánto quiera profundizar. A algunos pacientes les basta con unas dos o tres sesiones y ya sienten una mejoría sustancial. Otros necesitan más tiempo, no sólo porque a veces vienen con un daño mayor, sino porque sus objetivos son mayores. Al darse cuanta que con Adaba logran mejorar aspectos que consideraban imposibles de cambiar (por ejemplo, dejar de sentir depresión, ser más tolerantes, ser menos obsesivos, etc.), desean seguir adelante para mejorar aún más.

¿Cuantos sanadores Adaba hay trabajando ya?

Siendo una técnica relativamente joven, no es mucha la gente que ha sido formada en la misma. Aparte de Sofía, su creadora, existen no más de 10 personas que la ejercen regularmente, y la mayoría de ellos trabaja en Hadara. Existe mucha gente en formación y gente que habiendo tomado los cursos, no ha proseguido o no se dedica.

¿Con qué otras terapias lo puedo combinar?

Adaba es combinable con la gran mayoría de las terapias alternativas, ya que la gran mayoría de éstas trabaja algún nivel energético. Dentro de las terapias más usadas están la Psicoterapia, la Terapia Floral, la medicina china (que incluye la acupuntura), la Terapia Regresiva, la Programación Neurolingüística (PNL), el Reiki, TFT, EMDR, y muchas otras.

Véanse también

Adaba y las Terapias Alternativas.

¿Cuánto tiempo demoro en aprender la técnica y en empezar a usarla?

Con la formación básica (niveles 1 y 2) y si ha habido práctica regular supervisada (al menos 1 vez por semana), una persona estaría en condiciones de empezar a usar la técnica (un sanador experto requiere mucho más tiempo: al menos 4 años). No obstante, esto es muy relativo, y siempre depende de muchos factores, por ejemplo:

  1. Nivel de percepción que hubiere desarrollado, donde algunas personas que tienen condiciones naturales o previamente cultivadas van más rápido, y otras van más lento.
  2. Cantidad de experiencia (obtenida por la práctica)
  3. Experiencia en el trato con pacientes: gente que ya ha sido terapeuta (psicólogos, terapeutas florales, médicos, etc.), suele estar en mejores condiciones para atender.
  4. Haberse tratado también con Adaba.
  5. Madurez personal (emocional, mental y psicológica)
  6. Madurez espiritual.

¿Se pueden sanar enfermedades físicas?

Sí, en especial aquellas que poseen una base emocional y que no están en una fase terminal o demasiado avanzada.

¿Se pueden tratar enfermedades graves como cáncer?

Sí, se puede y es positivo. Aunque en las fases avanzadas el tratamiento debe complementarse con todos los medios al alcance: medicina alópata, terapias alternativas, terapia psicológica, cambio de hábitos, etc. Si el cáncer es terminal hay que entender que es como intentar apagar una casa que se está incendiando. Siempre será positivo tratar con Adaba a alguien con cáncer, pero deben manejarse con cuidado las expectativas.

¿Se puede usar con niños? ¿con personas inconcientes?

Sí, se puede. En el caso de los niños –ya que estos aún no tienen desarrollado el libre albedrío- se debe contar con la autorización de los padres (o tutores).

¿Se puede hacer a distancia?

En general no. Aunque a decir verdad, el manejo de la energía no conoce límites y sí es posible actuar a distancia, cosa que algunos sanadores logran desarrollar. No obstante, hasta ahora la atención como tal se realiza de modo presencial.

¿Cómo es la formación de un sanador Adaba?

La formación de un sanador Adaba implica al menos 3 niveles en los cuales se combinan
CONOCIMIENTO, HABILIDAD y EXPERIENCIA.

Nivel 1 de Adaba

El nivel 1 es introductorio a la técnica. En él el alumno se entera de qué se trata Adaba, su historia, alcance, características y aplicaciones. Aprende información básica sobre el campo energético desde la perspectiva estructural y funcional: qué lo compone, cómo opera, y cómo se organiza.

En el nivel 1 el alumno es capaz de entender la dinámica del Campo Energético en relación a la mente y las emociones. Es decir, la conexión existente entre el nivel emocional/psicológico y el nivel energético, comprendiendo que todo lo que somos y estamos siendo en algún momento se ve –de una u otra manera- representado estructural y funcionalmente en el campo.

El alumno debe comenzar a percibir que vivimos inmersos en la realidad energética y a incorporar esa realidad a su vivir cotidiano lo que más pueda, ejercitando sus habilidades de percepción ampliada (visual, kinestésica y/o auditiva). Al mismo tiempo, comenzar a explorar su propia conexión con la Mente Profunda, a través de meditación y trabajo personal.

Desde el punto de vista de la habilidad, un sanador de Nivel 1 debiera ser capaz de identificar la información básica de una persona contenida en su campo energético, sabiendo reconocer sus chakras y decir qué tan bien o mal están funcionando. Debiera poder establecer un patrón general aproximado de por dónde va el flujo sano de esa persona, identificar dónde está interrumpido y determinar a grandes rasgos la naturaleza de esa interrupción (por ej.:si se debe a que está siendo víctima de un parásito energético o si más bien es una estructura propia personal. Como respuesta a eso, debiese resolver al menos irradiando con una frecuencia energética alta que elimina el parásito o la estructura, si es un alumno con la habilidad más desarrollada, retirándolos y tratándolos manualmente. Al mismo tiempo es capaz de empezar a percibir grietas y heridas, y a tratarlas irradiando energía.

(El nivel 1 de Adaba, al menos en cuanto a conocimientos, se adquiere a través del Curso “Formación de Sanadores en Adaba Nivel 1”. En cuanto a habilidades dependerá en gran medida de la práctica supervisada, lo mismo que de la experiencia).

Nivel 2 de Adaba

En el nivel 2 –por un lado- se profundiza en la práctica y –por otro- se adquieren mayores conocimientos técnicos y estructurales.

El alumno consolida su conocimiento de distintas técnicas para tratar estructuras y parásitos energéticos, sabiendo retirarlos del campo.

En el nivel 2 el objetivo es que el alumno depure su técnica para percibir y operar el campo energético, profundizando en identificar y tratar grietas y heridas. Asimismo, aprende a percibir e identificar seres y entidades y –dentro de lo mismo- gradualmente a conectar con Guías y Seres de Luz para recibir su ayuda.

Adicionalmente, se aprende el canto como una técnica para movilizar el campo y las energías.

(El nivel 2 de Adaba, al menos en cuanto a conocimientos, se adquiere a través del Curso “Formación de Sanadores en Adaba Nivel 2”. En cuanto a habilidades dependerá en gran medida de la práctica supervisada, lo mismo que la experiencia.)

Nivel 3 de Adaba

Se trata de un nivel eminentemente práctico, son sesiones de práctica supervisada. Aún así, el sanador en formación recibe conocimientos para tratar entidades y seres de luz y de oscuridad presentes en el campo del paciente. Si tiene la facilidad, aprende a trabajar con Guías y a realizar canalizaciones.

En este nivel comienza a importar mucho la capacidad de abordar pacientes y las habilidades terapéuticas transversales que permiten brindar una atención de calidad, más allá de la técnica. Este tipo de formación se adquiere a través de clases y práctica supervisada.

Evaluación y reconocimiento como Sanador

Para que los alumnos se puedan “graduar” y ser reconocidos como Sanadores de Adaba, han de pasar por una evaluación. Esta evaluación es realizada por una comisión formada por los Sanadores de Adaba que trabajan en Hadara Escuela de Sanadores Urbanos.

La evaluación considera 5 puntos

  1. Conocimientos técnicos de Adaba, adquiridos a través de los cursos y las prácticas supervisadas. Se evalúa el grado de experticia tanto en diagnosticar como en saber tratar el daño energético que trae un paciente.
  2. Valores y madurez ética del Sanador: Considera conocer los principios éticos que enmarcan el trabajo de la sanación, y la madurez del alumno para llevarlos a la práctica. Se evalúan las conductas del sanador, tanto en su práctica con pacientes como en su vida privada. Si bien la madurez emocional y psicológica es algo que pertenece al mundo personal del alumno, si se traduce en conductas inapropiadas desde el punto de vista de la ética del sanador, se transforma en un punto a considerar.
  3. Experiencia práctica en Adaba: Considera la cantidad de horas y frecuencia con que el alumno ha asistido a prácticas supervisadas.
  4. Manejo de pacientes: Considera la habilidad, madurez y criterio con que el alumno aborda la relación terapéutica con su paciente, independiente de cuán experto pueda ser en la técnica Adaba. Evalúa poseer habilidades para tratar al paciente “con psicología”. Todos aquellos que poseen formación o experiencia previa en atención de gente en contextos 1 a 1 (psicólogos, médicos, trabajadores sociales, coachers, terapeutas alternativos, etc), podrían tener acá alguna ventaja relativa.
  5. Terapia personal: Se considera imprescindible haber seguido o estar siguiendo algún tratamiento en Adaba de modo regular. Es muy importante, ya que una gran parte del aprendizaje de la técnica se adquiere habiendo vivido la experiencia de ser paciente. Por otro lado –si bien no es imprescindible estar 100% sano para ejercer como sanador- es sumamente importante estar en un proceso constante de crecimiento y maduración de los propios temas vitales.

¿El curso involucra técnicas de trato con pacientes ¿Debiera complementar el curso con técnicas de este tipo?

Siempre es bueno complementar con este tipo de cursos. Por ejemplo, quienes han estudiado psicología o han ejercido la psicoterapia, o alguna profesión que involucre atender personas en un contexto terapéutico o personal (consultores, consejeros, coachers, asistentes sociales, médicos, psiquiatras, terapeutas alternativos, etc.) tienen alguna ventaja en este sentido. Técnicas de coaching o PNL siempre son útiles.

¿Cuán importante es la ética?

Toda profesión posee una ética que marca los límites de lo que se puede hacer y lo que no. Adaba no es la excepción, y su ética está dada por valores como el respeto por la persona y la no discriminación por raza, sexo, religión, condición social y/o política. Se reconoce el libre albedrío y el consentimiento informado respecto de los pacientes. El juramento hipocrático que rige la práctica médica, también rige –en este caso- al los sanadores Adaba.

¿Cuales son los valores de Hadara Escuela de Sanadores Urbanos?

Respeto por la persona, Probidad, Honestidad

¿Que principios valóricos básicos acompañan la practica de la técnica?

Respeto por la persona, consentimiento informado, derecho a la privacidad, transparencia en la información.

¿Cómo deciden quién esta capacitado para atender personas con Adaba?

A través de pruebas realizadas en los distintos niveles de la formación y la observación directa, se evalúan:

  1. Nivel de percepción que hubiere desarrollado, donde algunas personas que tienen condiciones naturales o previamente cultivadas van más rápido, y otras van más lento.
  2. Cantidad de experiencia (obtenida por la práctica)
  3. Experiencia en el trato con pacientes: gente que ya ha sido terapeuta (psicólogos, terapeutas florales, médicos, etc.), suele estar en mejores condiciones para atender.
  4. Haberse tratado también con Adaba.
  5. Madurez personal (emocional, mental y psicológica)
  6. Madurez espiritual.

¿Hay un diploma o certificación al final de un curso de formación en Adaba?

Sí, al finalizar cada nivel se entrega un diploma que certifica la asistencia al curso, además de señalar el nivel de aprendizaje en el que se encuentra cada alumno.