La Sanación ADABA no procede de ninguna tradición religiosa o filosófica particular sino del trabajo e investigación llevados a cabo por Sofía Vera Peruzzi, médico, sanadora y canalizadora chilena.

Sofía relata que desde niña siempre observó en su familia, de tradición italiano/croata, la costumbre de imponer las manos a los enfermos como manera de aliviarles el malestar.

Siguiendo ese espíritu “sanador”, años después estudió Medicina en la Universidad de Chile, lugar donde conoció a un profesor, médico de la Facultad, con el que inició un camino de autodescubrimiento y sanación personal, aprendiendo a ver y sentir “energías”, y posteriormente a canalizar mensajes de sus propios guías.

Una vez titulada y trabajando como médico, comenzó percibir las auras de los pacientes a los que atendía, y a ver que al tocarlas se producían cambios de forma, color y densidad. Una gran ayuda en esa época fue el libro “Manos que Curan” de la autora y sanadora norteamericana Barbara Brennan. Su estudio le proporcionó a Sofía las primeras explicaciones en relación al aura, la sanación y la canalización, sobre los cuales fue construyendo sus propios conceptos.

De su trabajo terapéutico posterior a los estudios universitarios, surge el sistema de sanación Adaba, el cual se basa en las observaciones que ella hizo en colaboración con un colega llamado Jorge. Trabajando sobre el aura de sus pacientes, Sofía se dedicó a aprender cómo movilizar el aura de las personas, y cómo leer este campo energético y la información que entrega sobre las emociones y los pensamientos de las personas.

Sofía desarrolló en su camino un vasto número de herramientas energéticas, que incorporan elementos extraídos de diversas disciplinas, como el canto por ejemplo, y empezó a enseñarlos a otros colegas terapeutas y aprendices. Asimismo, puso mucho énfasis siempre en priorizar la propia salud energética, el trabajo personal, y la toma de consciencia. Por lo mismo, el componente ético en este sistema de sanación en trascendental.

En el año 2010, junto a un grupo de amigos y gente a la que ella instruía, fundó en Santiago de Chile la “Escuela de Sanadores Urbanos HADARA”, que actualmente lleva el nombre de la técnica y se hace llamar “Escuela ADABA”.
La Escuela ADABA tiene la misión de difundir y enseñar este sistema de sanación, respetando el espíritu que le dio origen y que ha contribuido a hacer crecer el número de personas que actualmente practican esta terapia.