Muchas personas se preguntan si Adaba es como el Reiki y la respuesta es no. Eso sí, ambos sistemas tienen similitud al trabajar ambos con la energía de las manos, pero de modos que resultan muy distintos tanto por el procedimiento como por los resultados.

Reiki Adaba
El Sanador es un canal, es decir, actúa pasivamente, canalizando la energía Reiki a través de sus manos. El Sanador es completamente activo en cuanto es capaz de establecer un diagnóstico del paciente, determinando las estructuras dentro de su Aura que es necesario trabajar, explicando al paciente el motivo. Posteriormente, está en capacidad no sólo de canalizar o trasmitir energía sino de retirar o modificar estructuras dentro del campo. En ese sentido, el sanador Adaba –entre otras cosas- sería una especie de “cirujano del campo energético”
La Energía que canaliza es energía Reiki (energía vital universal), un tipo particular de energía que se transmite cuando el practicante ha sido iniciado, a través de un procedimiento específico para ese sistema. La energía Reiki es de cierto tipo de maestros que envían esa energía que son los Maestros de Reiki. El sanador trabaja con muchos tipos de energía distintos tal como si fuera la paleta de un pintor. Cada uno va descubriendo –con la práctica- con cuáles energías se siente más cómodo. Existen muchas líneas de maestros y seres de luz con los cuales se puede trabajar. El Reiki podría ser una más de las herramientas de un sanador Adaba, pero dentro de muchas otras. No se requiere iniciación especial
La formación de un reikista implica tres iniciaciones, quedando el terapeuta capacitad para trabajar en distintos niveles, respectivamente. La formación del sanador Adaba es larga, y requiere mucha práctica para desarrollar la percepción, y criterios diagnósticos y terapéuticos que son imprescindibles. Y el sanador necesita alcanzar experiencia y manejo técnico para operar con distintas herramientas para distintas zonas y estructuras del campo energético.
Con el Reiki, usualmente tanto el sanador como el paciente se sienten bien durante y después de una sesión. En Adaba muchas veces no siempre el paciente se siente mejor durante o inmediatamente después de la sesión pues ésta puede ser muy fuerte e intensa desde el punto de vista emocional.
El Reiki aplica una energía única para diversas dolencias y síntomas a tratar. Ya sea un dolor de cabeza, una pena de amor o un estado de miedo, es siempre la misma energía y el mismo procedimiento el que se utiliza. Adaba es siempre específica, pues busca las causas específicas de un problema, eliminándolas desde la estructura misma que las provoca. Tratar el miedo distinto que la pena, así como existen procedimientos muy diferentes si se trata de una herida energética, que si la causa está -por ejemplo- en un estructura o un parásito.
Produce un efecto benéfico amplio, pero generalmente no apunta a la solución de un problema psicológico particular. Sí permite la solución de problemas psicológicos y emocionales específicos (depresión, inseguridad, angustia, personalidad controladora, narcisismo, dependencia emocional, baja autoestima, etc.), de modo profundo y radical. Adaba –eso sí- se potencia mucho si el paciente además asiste o ha asistido a psicoterapia. Son disciplinas 100% complementarias.

Hay que señalar que muchos sanadores Adaba también usan Reiki dentro de sus herramientas, de modo que es una técnica bien valorada. El Reiki además tiene el mérito de haber abierto el espacio para que mucha gente empezara a experimentar la realidad de la Energía como fuente de bienestar y sanación.